|
ESTANCIA JESUITICA LA CANDELARIA
PATRIMONIO CULTURAL DE LA HUMANIDAD
por
Arq. Ricardo Muela
INTRODUCCION
En los primeros años de la década del
setenta, visitamos en varias oportunidades la Estancia de La Candelaria.
Estábamos haciendo un audiovisual sobre las construcciones jesuíticas en
la Provincia de Córdoba, para exponer con motivo del IV Centenario de la
fundación de la ciudad de Córdoba.
Conversábamos, mate de por medio, con
Doña Filomena Portela de Bazán, quien a mi pregunta, "Abuela, ¿no
tiene miedo de vivir bajo este techo ... junto a estas paredes?" (la
luz del sol penetraba mansamente por las grietas de ancho variable y el
humo del brasero hacía dibujos en el aire); siempre respondía:
"m'ijo, ésto no se cae, mientras yo viva".

En el dintel de la puerta, un
'1693" grabado en la madera, daba cuenta del inexorable paso del
tiempo.
Antonio Lascano González, autor del
libro "Monumentos Religiosos de Córdoba Colonial", alrededor de
1940-1941, acotaba al cerrar su descripción de La Candelaria,
refiriéndose a Doña Filomena y su esposo Martín: "... y se
preocupaban laudablemente por conservar inalterable este monumento, en la
esperanza de que algún día entrara a engrosar el patrimonio de la
Nación".
Pasaron muchos años, Doña Filomena ya
no está. La Candelaria, efectivamente, no se cayó y superó las
expectativas de ser Patrimonio Nacional para pasar a ser Patrimonio
Cultural de la Humanidad, desde el 5 de diciembre de 2000 junto a la
Manzana Jesuítica de Córdoba y las Estancias de Santa Catalina, Jesús
María, Caroya y Alta Gracia.

|